Traductología-cognitiva
Reading Time: 3 minutes

 

Los estudios cognitivos de la traducción e interpretación son una rama interdisciplinar que abarca la traducción e interpretación (lingüística aplicada), la psicolingüística y la psicología cognitiva. En esta rama, la mente del traductor, su caja negra, es la protagonista; por tanto, esta disciplina pretende analizar los procesos cognitivos que ocurren durante el proceso de traducción (o de interpretación).

¿Te imaginas aprender a traducir como un experto, además de por la práctica acumulada, mediante la imitación de cómo piensa, comprende y ejecuta su tarea? Este es uno de los objetivos del grupo de investigación PETRA (Pericia y Entorno de la TRAducción), con el que pretende determinar qué estrategias pedagógicas tienen mejores resultados.

¿Y qué procesos ocurren en la mente del traductor?

Los procesos mentales del proceso traductor son muy complejos: la lengua origen recibe el mensaje escrito, lo descodifica (lo libera del soporte lingüístico) y lo recodifica (lo recubre de soporte lingüístico) en una lengua meta. Interviene un entramado de lenguas, culturas, percepción, cognición y producción. El inconveniente de estos procesos es que se tienen que inferir (por ejemplo, mediante TAP, protocolos de pensamiento en voz alta; o mediante eye tracking, seguimiento de ojos), ya que no son directamente observables (Padilla, Macizo, Bajo, 2007).

Zonas recorridas por los ojos en una página web.
Resultados de un «eye tracking» en un estudio de SEO. La zona en rojo y naranja es donde más se han detenido los ojos.

El significado en los estudios cognitivos de la traducción 

Otro elemento de vital importancia es el significado. En palabras de Muñoz (2008):

El significado, piedra angular de la traducción, no está en las señales que se transmiten, sino en los cerebros de quienes se comunican. El lenguaje es, por tanto, parte de la cognición, una facultad mental que interactúa con las restantes. Aunque se pueden postular procesos mentales paralelos, no existen indicios de la existencia de módulos autónomos en la mente, en el sentido del que propuso la lingüística generativa para la sintaxis. Los estados mentales —pensamientos, creencias, deseos, motivaciones— no son un producto, sino interacciones complejas de varios procesos mentales funcionales. Además, estos procesos no tienen una naturaleza unificada ni estable, así que, más que como estados, deberíamos verlos como procesos o situaciones.

Por consiguiente, es importante comprender que el sujeto no retiene como una fotocopia lo que significa un texto origen determinado, al igual que la intención del autor (mejor dicho, la intención del texto). El traductor construye dicho significado de forma subjetiva en función de sus esquemas mentales (experiencia previa con textos similares, aprendizaje teórico, sus propias conclusiones, etc.), que transforma y reescribe reformulando el texto en la lengua meta y en función del destinatario de este.

Perspectivas diversas

En consonancia con Bell (1991), la traducción escrita sigue el siguiente análisis:

  1. Modelo. La definición de traducción, la teoría y el traductor;
  2. Sentido. Primero semántico y después comunicativo.
  3. Memoria. Proceso en el que el traductor almacena dicha información.

Existen diferentes enfoques a la hora de abordar estos estudios cognitivos. En los últimos años se han centrado en la solución de problemas, pero los resultados suelen con frecuencia contradictorios; en parte, según Bernardini (2002) y Li (2004), por problemas metodológicos y por los diferentes enfoques de los investigadores (cada uno parte de un marco teórico diferente) (Rodrígues, 2002).

Con lo cual, se hace necesario diseñar varios paradigmas experimentales válidos entre sujetos, que permitan comparar los diferentes enfoques cognitivos, así como la investigación de varios aspectos desde una perspectiva teórica unificada (Muñoz, 2008).

Así que, dado del carácter interdisciplinar de la ciencia y la investigación actual, los estudios cognitivos de la traducción e interpretación son un nicho muy interesante para aportar conocimiento aplicado y, de este modo, facilitar el aprendizaje de la traducción. Ten esto en mente, traductor.

Referencias bibliográficas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *